Las habilidades para poner en un currículum y cómo demostrarlas
Las habilidades para poner en un currículum son las que puedes demostrar y ayudan a realizar las tareas del puesto. Pueden incluir el manejo de un programa, la atención a clientes o la preparación de pedidos.
Aquí encontrarás una forma de seleccionarlas, indicar tu nivel y presentar ejemplos útiles para distintas profesiones en España.
1. Haz un inventario de lo que sabes hacer
Antes de elegir las habilidades para el currículum, reúne en un documento de trabajo las tareas que has realizado. Repasa cada empleo y anota qué hacías habitualmente, qué herramientas utilizabas y qué parte del proceso dependía de ti. Incluye también aprendizajes de formación, prácticas o voluntariado si tienen relación con el puesto que buscas.
Una persona que haya trabajado en una tienda podría anotar el cobro en caja, la reposición y la atención de cambios. En administración, la lista podría incluir el registro de facturas o la actualización de datos en una hoja de cálculo. Estas anotaciones todavía no son el texto final: sirven para tener material entre el que elegir.
Separa lo que has practicado una vez de lo que sabes hacer con autonomía. Si utilizaste una aplicación durante un curso, apunta qué función aprendiste y conserva el ejercicio. Si la usaste en un puesto, identifica las tareas que realizabas con ella. Esta distinción te ayudará a explicar tu nivel sin exagerarlo.
Si buscas tu primer empleo, revisa las actividades de clase y los proyectos personales. Por ejemplo, preparar el calendario de una actividad puede servir para explicar cómo organizaste plazos. Indica siempre el contexto para que la persona de selección sepa dónde adquiriste esa experiencia.
2. Extrae de la oferta las habilidades para poner en un currículum
Lee primero las funciones del anuncio. Después, revisa los conocimientos y la experiencia que pide la empresa. En una oferta de InfoJobs para auxiliar administrativo, la gestión de facturas puede aparecer entre las tareas y Excel entre los conocimientos solicitados. Busca en tu inventario qué has hecho realmente en cada ámbito.
Si el anuncio distingue entre condiciones imprescindibles y valorables, anótalas por separado. Marca las que puedes acreditar y señala las que aún estás aprendiendo. Cuando no conozcas una herramienta, deja fuera cualquier afirmación que sugiera que ya la manejas.
Utiliza la terminología de la oferta cuando describa fielmente tu experiencia. Si preparabas y comprobabas pedidos, esa expresión puede aparecer en tu currículum. Copiar un párrafo completo es arriesgado si incluye funciones que llevaba otra persona o un nivel de responsabilidad que no tenías.
Fíjate también en las capacidades personales que pide el anuncio y busca la tarea donde se aplican. Para una oferta que menciona atención al detalle, podrías explicar cómo revisabas referencias antes de preparar un envío, siempre que lo hicieras.
La herramienta para comprobar tu CV ATS permite revisar el documento frente a una oferta. Después, examina cada sugerencia y conserva solo las descripciones que puedas confirmar.
3. Diferencia habilidades técnicas y aptitudes personales
Las habilidades técnicas se relacionan con tareas o conocimientos específicos. Pueden consistir en registrar facturas, utilizar un programa de diseño o manejar un terminal de punto de venta. Conviene nombrar la herramienta y precisar qué sabes hacer con ella, sobre todo cuando el puesto exige un uso determinado.
Las aptitudes en el currículum también pueden describir la forma de trabajar. Por ejemplo, comunicar una incidencia, organizar entregas o atender una consulta requiere acciones que se pueden explicar. Una etiqueta aislada deja a la persona de selección sin contexto para valorar cómo la aplicaste.
| Tipo | Habilidad | Detalle útil |
|---|---|---|
| Técnica | Excel | Filtros y fórmulas sencillas |
| Técnica | Facturación | Registro de facturas recibidas |
| Personal | Comunicación | Explicación de devoluciones |
| Personal | Organización | Preparación de turnos |
La tabla muestra formas de precisar cada capacidad. En una candidatura real, sustituye esos detalles por los que correspondan a tu experiencia. Una persona puede haber usado Excel para introducir datos y no haber trabajado con fórmulas; ambas situaciones merecen descripciones diferentes.
Para las capacidades personales, busca una frase en el apartado de experiencia que explique qué hiciste y con quién. Así el lector puede relacionar la aptitud con una situación laboral, formativa o de voluntariado y plantear preguntas sobre ella durante la entrevista.
4. Decide cuántas habilidades poner y dónde
Una selección de cinco a ocho habilidades puede servir como punto de partida. La cifra no es obligatoria: depende del puesto, de tu trayectoria y del espacio que necesites para explicar la experiencia. En un perfil especializado puede ser útil identificar más herramientas; en una primera candidatura, unas pocas capacidades bien situadas pueden bastar.
Coloca las habilidades técnicas bajo un encabezado fácil de localizar, como «Competencias técnicas» o «Herramientas». Si el manejo de programas es central para el puesto, ese bloque puede ir cerca de la experiencia. Si la trayectoria explica mejor tu candidatura, sitúalo después de los puestos que has desempeñado.
Usa líneas cortas y agrupa los conocimientos relacionados. Por ejemplo, una línea puede indicar «Excel: filtros y fórmulas básicas» y otra «Facturación: registro de facturas recibidas». Una lista de nombres sin nivel ni uso obliga al lector a adivinar qué sabes hacer.
Los idiomas suelen tener un apartado propio. Indica un nivel que puedas sostener en una conversación o prueba y añade la certificación si la tienes. Para conocimientos personales como la organización, aprovecha las entradas de experiencia y explica la tarea en la que los aplicaste.
Si necesitas ordenar el resto del documento, consulta cómo hacer un currículum paso a paso. Revisa que el bloque de habilidades no quite espacio a una experiencia que permita entender mejor tu trabajo.
5. Explica cada capacidad con una tarea
Para redactar una línea de experiencia, empieza por la acción que realizaste y añade el objeto de esa acción. Cuando ayude a entenderla, incorpora la herramienta o la persona con la que te coordinabas. Una frase suele ser suficiente para que quien selecciona identifique el alcance de tu trabajo.
Ejemplo ficticio de Alba, auxiliar administrativa que registraba facturas:
Registré en Excel las facturas recibidas y comprobé que los datos estuvieran completos antes de enviarlas a contabilidad.
La frase muestra el uso de Excel y una comprobación específica. Alba tendría que modificarla si solo introducía datos o si otra persona revisaba las facturas. El objetivo es que pueda explicar cada parte de la línea cuando le pregunten por ella.
Si dispones de un resultado comprobable, puedes añadirlo con su contexto. Una cifra solo es útil si sabes de dónde procede y qué representa. Si no conservas el dato, describe la tarea sin atribuirte porcentajes ni resultados que no puedas sostener.
El mismo criterio sirve para una capacidad personal. En lugar de escribir únicamente «comunicación», explica, por ejemplo, que informabas a clientes sobre el estado de sus pedidos. Si coordinabas entregas, indica con qué área hablabas y qué información le facilitabas.
Lee cada línea en voz alta y elimina lo que ocupe espacio sin describir una acción. Guarda una nota con el contexto para preparar la entrevista.
6. Consulta ejemplos de habilidades por profesión
Las siguientes ideas ayudan a identificar tareas que pueden aparecer en un currículum. No son listas cerradas: comprueba las funciones de cada oferta y escoge únicamente lo que hayas aprendido o realizado. Dentro de una misma profesión, las herramientas y responsabilidades pueden cambiar de un centro de trabajo a otro.
| Profesión | Habilidad técnica | Acción que aporta contexto |
|---|---|---|
| Administración | Registro de facturas | Comprobar datos recibidos |
| Comercio | Manejo de caja | Explicar cambios a clientes |
| Almacén | Preparación de pedidos | Comunicar faltas de stock |
| Hostelería | Gestión de comandas | Confirmar pedidos con cocina |
| Desarrollo web | HTML y control de versiones | Revisar cambios con otra persona |
Ejemplo ficticio de Nuria, dependienta que gestionaba devoluciones:
Tramité devoluciones en caja y expliqué a cada cliente el procedimiento aplicable en la tienda.
Si todavía no has trabajado en el sector, puedes usar una experiencia de formación. Una persona que haya creado una página durante un curso puede indicar que utilizó HTML y describir la parte que construyó. Conviene identificarlo como proyecto formativo para que no se confunda con un empleo.
Algunos puestos exigen titulaciones o acreditaciones específicas. Comprueba las condiciones aplicables a la ocupación y señala las que poseas. El SEPE ofrece información y recursos de orientación para el empleo y la formación.
7. Adapta el documento antes de enviarlo
Conserva tu inventario completo y crea una copia del currículum para cada oferta. Ordena las habilidades elegidas según las funciones del puesto y revisa que las más relevantes se encuentren con facilidad. Una candidatura para facturación puede destacar el registro de facturas; otra para atención telefónica puede dar más espacio a las consultas que has atendido.
Comprueba los nombres de los programas y las versiones cuando esa diferencia sea importante. Si conoces una aplicación similar a la que pide la empresa, identifica la que realmente utilizaste. No des a entender que has manejado otra herramienta solo porque ambas sirvan para una tarea parecida.
Revisa también la coherencia entre la lista y las entradas de experiencia. Si mencionas una habilidad personal, busca la línea que explica dónde la aplicaste. Si no hay espacio para desarrollarla y tampoco es relevante para la oferta, puedes retirarla.
Con CV Ajuste puedes adaptar el currículum y preparar una carta para una oferta a partir de los datos que facilites y confirmes. Antes de enviar el resultado, comprueba que cada función y cada nivel reflejen tu experiencia.
Guarda la versión enviada junto con el anuncio. Si te llaman, podrás repasar las tareas que aparecen en el documento y preparar una explicación sobre cómo las realizabas.
Una última revisión antes del envío
Abre el archivo que vas a enviar y comprueba que la información más útil para el puesto sea fácil de encontrar. Una persona de selección puede consultar primero los nombres de herramientas o los puestos anteriores y después buscar detalles sobre las tareas realizadas.
Revisa especialmente las afirmaciones de nivel. Si has escrito que manejas un programa, pregúntate qué funciones podrías utilizar sin ayuda. Si has incluido un idioma, piensa si podrías mantener la conversación que exige el puesto. Ajusta la descripción cuando necesite un matiz.
Comprueba que cada ejemplo corresponda al lugar donde lo aprendiste. Una práctica de formación debe figurar como tal; una función compartida debe explicar qué parte asumías. Si otra persona completaba una fase, evita atribuírtela.
Por último, confirma que el archivo se abre correctamente y que el texto se lee sin cortes. Guarda una copia con la oferta y tus notas sobre las tareas descritas. Te servirán para recordar qué enviaste y explicar tu experiencia con claridad si la empresa contacta contigo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas habilidades debo poner en el currículum?
Entre cinco y ocho puede ser un punto de partida, siempre que sean pertinentes para el puesto. Ajusta la cantidad al espacio disponible y a los conocimientos que puedas explicar.
¿Qué habilidades puedo incluir si no tengo experiencia laboral?
Puedes mencionar tareas y herramientas aprendidas en estudios, prácticas, voluntariado o proyectos personales. Indica el contexto para que se entienda dónde las utilizaste.
¿Cómo demuestro que sé colaborar con otras personas?
Describe una tarea compartida y explica qué hiciste tú. Por ejemplo, puedes mencionar que avisabas a reparto cuando un pedido estaba preparado, si esa era una de tus funciones.
¿Puedo incluir una habilidad que estoy aprendiendo?
Sí, siempre que indiques tu nivel y no presentes el aprendizaje como un dominio completo. Puedes mencionar el curso o describir una tarea que ya sabes realizar.
¿Qué diferencia hay entre habilidades y aptitudes en un currículum?
Ambos términos se usan a veces para hablar de capacidades. En el documento, lo útil es precisar qué sabes hacer y dónde aplicaste ese conocimiento.